Este sería el cuarto viaje en menos de un año… cada viaje a tenido lo suyo… y la verdad no hay nada como estar frente al lago con el sombrero puesto y cantando a todo pulmon “y la lluvia cayendo por el borde de mi sombrero…”

Creo que ahí hay algo de “mistica” (jajaja o algo mágico pues…) pero me llega tanto ese lugar… creo que tendremos que evolucionar y pasarnos a San Pedro para la próxima…

Noches…